Se prevé en la segunda mitad de este mes de mayo se defina quién será el nuevo dirigente de la Superintendencia de Pensiones (SUPEN), que afrontará grandes retos para los próximos 5 años. Entre ellos destacan los que tienen que ver con la modernización de la supervisión y con la aplicación de medidas para velar por la salud financiera de los recursos para la jubilación en el largo plazo.
Sin embargo, en el punto de mira estarán los regímenes básicos y su sostenibilidad, uno de los grandes desafíos que destaca en la lista de tareas, según las mismas operadoras de pensiones complementarias (OPC) y el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif).

También habrá que tener en cuenta los cambios regulatorios para poner en marcha proyectos como los multifondos, incentivar una supervisión basada en riesgos y promover las pensiones voluntarias, a las que les ha costado hacer arrancar.

Édgar Robles es el actual superintendente de la SUPEN, pero desde Conassif ya se inició el proceso de elección de la persona que ocupará el puesto en el período que se aproxima. Además de Robles, que se propondrá a una reelección, hay más de 30 candidatos que aspiran también a este puesto.