Lo cierto es que algunas de estas cosas sí son parte de la criminología y la criminalística, en la televisión se pueden ver actualmente series que tienen una relación directa con ambos temas; sin embargo, he de contarles que es muchísimo más que eso.

La criminología se fundó gracias a los trabajos de tres sabios italianos, Cesar Lombroso (1835-1909), Enrico Ferri (1856-1929) y Rafael Garófalo (1851-1934), quienes se puede decir que sentaron las bases de esta joven carrera. En la comprensión del fenómeno criminológico es algo naturalmente dinámico que ha venido evolucionando con el aporte de diferentes disciplinas.

Existe múltiple variedad de criminalidad y en nuestro contexto nos interesa la referida a la económica-financiera, (seguros y otros), la de funcionarios de cuello blanco, la de tráfico de drogas entre otras, avalan contundentemente esta evidencia, el crimen se ha establecido como oficio, es un tema complejo en el que intervienen distintas disciplinas.

Los Seguros ante el reto de los delitos

es sabido que respecto a los seguros la criminalidad ha aumentado, así como los niveles de complejidad el fraude lamentablemente es inherente al seguro, es decir, todas las compañías del mundo se enfrentan a esta problemática. Las compañías de seguros en la actualidad observan con preocupación, los delitos de abuso de seguros, siendo inherente el impacto social. No obstante, que la mentalidad de la sociedad frente a los delitos asociados a los seguros, no se le considera como actos graves y son muchos los que hacen de esa actividad su modus vivendi. Esta situación que se complica día con día por lo que requiere y exige dedicarle el tiempo, esfuerzo, conocimiento y expertís.

Los problemas que se originan con esta familia de delitos son múltiples, pues en medio de una sociedad que busca insistentemente como obtener recursos para el bienestar de la comunidad y de la vida en familia e individual, se fugan en manos de unos pocos y se constituye un mal grande. Evidentemente, el alza en el coste de las primas de seguros, es una consecuencia de impacto generalizado que no discrimina entre quienes lucran ilícitamente del seguro y aquellos que tienen conciencia de su correcto uso.

Los Equipos Antifraude en el sector asegurador, deben desarrollar un nuevo estilo de investigación en el que se utilicen las técnicas propias de una compañía de seguros desde el punto de vista doctrinal y técnico de los seguros, sumando las habilidades de la criminalística y la criminología, desarrollando así un enfoque novedoso en los procesos investigativos del delito de fraude de seguros, situación que mediante la capacidad de análisis hace de la gestión procesos muy integrales, sin perjuicio del negocio asegurador y que simultáneamente constituye un importante valor a la gestión del Ministerio Publico. Se debe analizar en forma particular cada reclamo y solventar el reclamo, establecemos las causas y perfil de involucrados (Criminología), identificando modus operandi y procedimientos del fraude (Criminalística) en cualquier seguro que administre la institución, cómo se produce, quienes participan y formas de actuación para investigarlo, descubrirlo y denunciarlo.

Prevención y control interno

Adicionalmente, esta práctica y ejercicio profesional está en la capacidad de generar labores de prevención ejecutando estudios de análisis de riesgo por vulnerabilidades de fraude y debilidades de control interno en los procesos de aseguramiento e indemnización, que genera un valor agregado a las compañías de seguros en el tanto se mantiene evaluando sus productos con una visión preventiva y no solo reactiva.

Esto permite una constante valoración de los “indicadores de fraude” que sumados a los que ya existen en el ámbito mundial, se constituyen en una herramienta útil, que ayuda a identificar cuándo sé esta, ante un posible fraude. El Equipo Antifraude debe estar en capacidad técnica de resolver cantidades importantes de eventos que constituyen mera violación de orden contractual, se maneja con cautela lo que va al Ministerio Publico y la interacción con la realidad le permite actualizar indicadores y mantener fuentes de información primarias.

Los Equipos Antifraude en el sector asegurador deben desarrollar un nuevo estilo de investigación en el que se utilicen las técnicas propias de una compañía de seguros desde el punto de vista doctrinal y técnico de los seguros, sumando las habilidades de la criminalística y la criminología, desarrollando así un enfoque novedoso en los procesos investigativos del delito de fraude de seguros