CRÉDITO Y CAUCIÓN espera que la economía de México rebote en 2014 hasta alcanzar un crecimiento del 3,9%, frente al 1,2% previsto para 2013. La compañía explica que la economía de México sufrió un drástico deterioro durante la crisis crediticia, que comenzó a recuperarse en 2010 y se ha comportado en 2013 de forma muy modesta. Sin embargo, debido a su relación única con Estados Unidos, México será en 2014 la excepción en un patrón de crecimiento mundial cambiante en el que los mercados avanzados crecerán más mientras la evolución de los emergentes seguirá moderándose.
Con casi un 80% de las exportaciones destinadas a Estados Unidos, junto con el turismo y las remesas, Estado Unidos es la principal fuente de divisas de México. El país está estrechamente sincronizado con el ciclo económico de su vecino del Norte, cuyo crecimiento en 2014 se acelerará en un punto, hasta alcanzar el 2,5% o el 2,6%.

Así, la política monetaria también puede dar un impulso al crecimiento del PIB, explican. Las cifras de la inflación han sido alentadoras, explica CRÉDITO Y CAUCIÓN, situándose dentro del rango objetivo del Banco de México del 2% al 4%. Esta circunstancia sumada a un menor crecimiento, ha llevado a reducir los tipos de interés de referencia hasta el 3,5%. Sin embargo, a pesar de la sólida política económica a corto plazo, la economía mexicana todavía presenta debilidades estructurales: la recaudación fiscal es muy ineficiente, el mercado de trabajo no es flexible y el sector energético está monopolizado por el Estado.

La liquidez internacional de México es buena, al disponer de suficientes reservas en divisas para cubrir importaciones durante más de cinco meses, de hecho, afirma CRÉDITO Y CAUCIÓN, la posición real es todavía mejor, ya que esta cifra no incluye el inmenso potencial de liquidez de una línea de crédito contingente del FMI por importe de 72.000 millones de dólares de la que puede disponer México en momentos de condiciones de crédito adversas y que se ha ampliado hasta noviembre de 2014. Sin embargo, a partir de 2015 será necesario aplicar de manera urgente una mayor consolidación fiscal. Se prevé que en 2014 se produzca un gasto extraordinario para estimular la economía y para hacer frente a la reconstrucción después de los recientes huracanes, lo que podría situar el déficit en el 4%. Aunque la deuda pública está bajo control, en un 35% del PIB, una política monetaria expansiva no es sostenible a largo plazo.

PRINCIPALES DESAFÍOS

El principal desafío de las finanzas públicas se centra en la caída estructural de ingresos del petróleo, que representan el 30% de los ingresos del sector público. México es el sexto productor de crudo del mundo, pero las reservas comprobadas se han reducido de 34.000 millones de barriles a 14.000 millones desde 1998, y solo durarán 10 años más. La producción, situada en 3,4 millones de barriles al día antes de la crisis, cae año a año y se situará en 2,1 millones de barriles en 2015.

Los bancos mexicanos tienen una buena situación en cuanto a capitalización y liquidez y una exposición limitada a los riesgos de cambio. Sin embargo, la cautela de la política de préstamos también está restringiendo las opciones de financiación de las pequeñas y medianas empresas.