Óscar Schmidt, vicepresidente para Latinoamérica de METLIFE, observa que el país colombiano es una oportunidad de negocios para su empresa, en la medida que la clase media ha venido creciendo y demandando nuevos productos y servicios, como los del sector asegurador. “Colombia es hoy el mercado de mayor atención para la compañía, aseveró.
En una entrevista con ‘Portafolio’ aseguró que están desarrollando estrategias para acercar el seguro a la nueva clase media, tanto de forma directa, con corredores, como a través de escenarios habituales de los clientes potenciales. Refiriéndose en concreto a las grandes superficies, aerolíneas, entidades financieras, empresas de servicios públicos, cajas de compensación.

METLIFE posee en la región negocios que suponen entre el 12 y el 14% de sus operaciones mundiales, “algo inusualmente alto, lo que quiere decir que Latinoamérica nos ha interesado desde siempre”. Para el ejecutivo Colombia ocupa un lugar destacado, igual que Brasil dentro de su plan estratégico, “es atractivo por muchos motivos, entre otros, porque la clase media ha venido emergiendo y un crecimiento económico sostenido. Es una oportunidad extraordinaria”.

Cuestionado por las fortalezas del mercado colombiano Schmidt resaltó la estabilidad tanto política como institucional, la seguridad jurídica, las bajas tasas de inflación y la disciplina fiscal del Gobierno. Igualmente, el crecimiento sostenido de la economía, porque no es lo mismo que un año crezca un 10 o 12% y al siguiente registre una caída significativa”.

IMPULSO AL SEGURO DE VIDA

“Somos muy fuertes en seguros de vida individual que distribuimos tanto con fuerzas de ventas propias como con intermediarios, con una propuesta de valor diferenciada y en la colocación de seguros de vida y accidentes personales por canales masivos, para lo cual estamos desarrollando alianzas estratégicas con bastante éxito”, reveló el vicepresidente para Latinoamérica de METLIFE. En concreto en el caso de Colombia, explicó que “en nuestro segmento, el seguro de Vida, está muy subdesarrollado, por lo que hay mucho por hacer. La cantidad de gente que tiene seguro de vida, sobretodo en la clase media, es muy bajo, comparado con otros mercados. Esto tiene que ver mucho con que la gente tenga preocupaciones que trasciendan el día a día o su estabilidad laboral, que no permiten que se preocupe por el seguro, que demanda un horizonte de mediano y largo plazos”.

En cuanto a las fusiones, adquisiciones o alianzas explicó que “el mercado es pequeño para hacer compras de sociedades aseguradoras, por lo que le apuntamos a alianzas estratégicas con las empresas del sector real. Hoy, tenemos una relación directa con la cadena Olímpica y la aerolínea LAN, entre otras; así brindamos soluciones para los empleados”.

¿QUÉ FALTA POR ASEGURAR?

Óscar Schmidt, subrayó que en cuanto al segmento de clase media alta –por la complejidad de los productos y soluciones, “iremos cara a cara, con asesores profesionales en relación uno a uno con las personas. Para la clase media emergente, a través del mercadeo con los bancos, las tarjetas de crédito y las empresas de servicios público, con soluciones pequeñas y más simples”.

En cuanto a qué queda por hacer, explicó que “un activo emergente, como lo son los datos personales. En un mundo digitalizado comienzan a ser relevantes, porque roban los datos de las tarjetas de crédito, por ejemplo, o somos víctimas de otros tipos de robo de datos y terminamos siendo víctimas de delitos a través de las redes sociales. Las historias clínicas de las personas también son activos emergentes”, concluyó.