El Banco de España considera “necesario y urgente” fomentar mecanismos de seguro y ahorro que ayuden a complementar el sistema público de pensiones, “incluyendo incentivos fiscales”, según explica el gobernador de la institución, Luis María Linde, en la presentación del Informe Anual publicado ayer.
Linde reconoce que la reforma del sistema de pensiones que se adoptó en 2013 “contribuirá de forma decisiva” a suavizar el crecimiento del gasto público que comportará el previsible proceso de envejecimiento de la población. Pero matiza que, para evitar incertidumbres sobre la cuantía futura de las pensiones, “es necesario que el nuevo sistema se instrumente con la mayor transparencia posible, conforme a los procedimientos que establece la Ley”.

Según se detalla en el documento de la institución, las últimas proyecciones disponibles realizadas en el ámbito europeo (con metodología armonizada) prevén un ligero descenso del peso del gasto público en pensiones en España entre 2013 y 2060 (de 0,8 puntos porcentuales, al alcanzar entonces una ratio del 11 % del PIB), frente al incremento de 3,6 puntos porcentuales que se habría producido en ausencia de la citada reforma.

Continuar con las reformas

Por otro lado, Linde valora la reforma laboral acometida en 2012 que, en su opinión, ha dinamizado el empleo, pero alerta de que las tasas de paro siguen en niveles “inaceptablemente elevados” y pide mantener el “impulso reformista” en el mercado laboral. Entre otras medidas aboga por incrementar los incentivos al empleo estable para reducir la brecha que separa las condiciones de terminación de las distintas modalidades de contratación y fomentar una mayor continuidad entre ellas.

El Banco de España también apuesta por aumentar el peso relativo de la imposición indirecta -IVA, los Impuestos Especiales y fiscalidad medioambiental- y racionalizar las deducciones, bonificaciones y reducciones que erosionan la capacidad recaudatoria de los impuestos, en línea con las propuestas de los expertos y organismos internacionales.