Las catástrofes naturales causaron pérdidas económicas globales en la primera mitad del año por valor de 33.000 millones de dólares (28.700 millones de euros), cifra que está por debajo tanto de los 54.000 millones (46.980 millones de euros) registrados en el primer semestre del año de 2014 como de los 99.000 millones (86.120 millones de euros) de media de la última década, según un avance del informe Sigma de SWISS RE.
De la misma manera, el total de pérdidas aseguradas en los seis primeros meses del año ha sido de 12.900 millones (11.220 millones de euros), cuando en  la primera mitas del pasado año dicha cifra ascendió a 20.000 millones (17.400 millones de euros) y la media de los diez años anteriores fue de 25.000 millones (21.750 millones de euros).

Las catástrofes naturales más costosas para la industria aseguradora fueron el clima invernal severo y las tormentas eléctricas en Estados Unidos y Europa. En particular, una tormenta de invierno en febrero provocó en el noreste de Estados Unidos pérdidas aseguradas de 1.800 millones (1.575 millones de euros).  En Europa, principalmente en Alemania y Holanda, el ciclón ‘Niklas’ provocó daños en bienes asegurados por importe de 1.000 millones (870 millones de euros).

El terremoto de Nepal, que dejó al menos 18.000 fallecidos, apenas ha tenido un impacto de 160 millones (139 millones de euros) en pérdidas aseguradas (el coste económico total de este siniestro se estima en unos 5.000 millones de dólares / 4.350 millones de euros).

Al impacto de las catástrofes naturales hay que sumar un coste adicional de 3.600 millones (3.130 millones de euros) que el sector asegurador asume por desastres provocados por hechos por la acción del hombre.