Informe de Marsh Captive Solutions

“Hemos visto muchos cambios en 10 años, el más obvio de los cuales es el dramático aumento en el número de cautivas: en 2006, había aproximadamente 5.000 cautivas en todo el mundo; en 2016, ese número fue de más de 7.000, lo que supone un aumento del 40%”.

Hoy en día, la incertidumbre económica y política mundial está en aumento, y la interrupción de la innovación tecnológica está creciendo exponencialmente, exponiendo a las organizaciones a riesgos desconocidos ya veces no cuantificables. Paralelamente a estas tendencias macro, más empresas que nunca consideran que la utilización de las cautivas está en el centro de estrategias innovadoras de la gestión de riesgos.

Las cautivas están desempeñando un papel más integral que nunca en las estrategias de gestión de riesgos de las organizaciones

El informe explica la forma mediante la cual se emplean las cautivas, dónde existen grandes oportunidades para una mayor y mejor utilización de las mismas y concluye que “las cautivas están desempeñando un papel más integral que nunca en las estrategias de gestión de riesgos de las organizaciones, que cada vez más las consideran como herramientas imprescindibles para la innovación en las estrategias de gestión del riesgo”.

Latinoamérica registra el mayor crecimiento de cautivas

Entre los puntos clave del informe se encuentran que en 2016 el número de compañías que utilizaban cautivas en sus programas de ciberriesgo aumentó un 20%, lo que supuso el crecimiento más rápido en la suscripción de un riesgo no tradicional para las compañías cautivas gestionadas por el bróker; la mayoría de cautivas que gestiona MARSH (74% en Estados Unidos y 62%, en otros países) se considera como un vehículo para financiar la retención de riesgos corporativos hasta niveles aceptables por el mercado de reaseguro y como una vía para autoasegurar riesgos no aceptables por el mercado tradicional.

En Latinoamérica, el número de cautivas constituidas creció un 11% en 2016

Por su parte, en Latinoamérica en 2016 se produjo el mayor crecimiento de todas las geografías, ya que el número de cautivas constituidas creció un 11%. Las cautivas pequeñas –aquellas que suscriben anualmente menos de 1.200 millones de dólares (1.065 millones de euros) en primas- continúan dominando el panorama y ahora mismo suponen más de un 44% de las cautivas gestionadas por MARSH, un 24% más que en 2012.

“A medida que el entorno del riesgo continúa evolucionando y haciéndose más complejo, las organizaciones utilizan cada vez más a las compañías cautivas para alcanzar sus objetivos corporativos, apoyar a sus unidades de negocio, acceder a capital alternativo para dar cobertura a sus riesgos y proteger a los empleados”, apunta Durant.