Según el análisis de Willis Towers Watson de su cartera de clientes

Los clientes institucionales de Willis Towers Watson –que incluyen fondos de pensiones, compañías de seguros, fondos soberanos y fundaciones– aumentaron la cuantía de sus inversiones cerca de un 20% en 2016, alcanzando una cifra de 71.700 millones de dólares (66.000 millones de euros) a través de varios tipos de activos.

La renta variable se mantuvo como el activo preferido entre los clientes de la firma, con cerca de 270 selecciones durante el año, representando un valor total de 26.800 millones (24.670 millones de euros), un 25% más que en 2015. El private equity ha experimentado un resurgimiento con un aumento de selecciones del 75%. Del mismo modo, también hubo un incremento general en el resto de las estrategias de renta variable, como aquellas referentes a la renta variable global, mercados emergentes y smart beta.

“Con la constatación cada vez mayor de que el actual entorno de baja rentabilidad va a continuar más tiempo de lo esperado, los clientes están reconsiderando sus asignaciones en renta variable”, asegura David Cienfuegos, director de Inversiones de la firma en España.

Las estrategias de diversificación continuaron siendo populares, con una inversión por parte de los clientes de 23.600 millones (21.730 millones de euros). El número de selecciones en infraestructura y bienes inmuebles aumentó en aproximadamente un 50%. Las estrategias de multi-activos líquidos también registraron un crecimiento del 70% durante este mismo periodo.

Las nuevas asignaciones a estrategias de crédito permanecieron estáticas en número, con 207 selecciones y menor volumen, con un total de 14 mil millones de dólares entre los clientes de Willis Towers Watson en 2016. Las soluciones “Smart beta” en crédito han recobrado popularidad, de ser unas pocas en 2014 y 2015 a alzarse con 19 diferentes selecciones en 2016.