Los daños causados por el huracán Odile el septiembre pasado generaron costos al sector por un total de 15.879 millones de pesos (1.140 millones de dólares), ubicándolo como el segundo huracán más caro para la industria aseguradora, después de Wilma (2005), según los últimos datos reportados por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
En un comunicado expone que hasta el momento tienen registrados 10.810 solicitudes de indemnización, de las cuales, 4.100 corresponden al seguro de autos; mientras que los 6.711 siniestros restantes corresponden a daños en casa-habitación, hoteles, restaurantes y tiendas de autoservicio. La AMIS indicó que las compañías aseguradoras han entregado pagos anticipados por alrededor de 2.394 millones de pesos (171,8 millones de dólares).

“Reconocemos las facilidades del gobierno federal para agilizar el pago de anticipos a los asegurados afectados. Por ello, hemos diseñado una serie de acciones con el objetivo de indemnizar, de la mejor manera posible, cada caso. Al mismo tiempo, reiteramos nuestro compromiso de atender y dar continuidad a las solicitudes de los usuarios del seguro que sufrieron daños por Odile”, afirmó Mario Vela Berrondo, presidente de la Asociación, según se hacen eco los medios de comunicación del país.

En cuanto al monto total que pagarán las compañías de seguros, hace referencia a que un 51% será para el sector hotelero; un 11% a diversas industrias; un 10% a los comercios; un 5%, para obra civil, montaje y construcción; así como un 5% a casa habitación (media y residencial), y, por último, un 1% será por daños en autos.

Vela aseveró que el propósito de la asociación es de contribuir a la recuperación de la infraestructura para la alta temporada vacacional de la región, así como dar seguimiento puntual a cada siniestro y brindar atención, el sector asegurador mantiene comunicación constante con los representantes de las diferentes cámaras y asociaciones.
“Desde el inicio de la contingencia, nos comprometimos en atender adecuada y oportunamente a los asegurados afectados. Por esta razón, estamos por tercera ocasión en Los Cabos; tendremos reuniones con diferentes actores económicos como la AHLC, AMDA, Coparmex, Canirac y el CCE, con el objetivo de obtener una retroalimentación para ofrecer cada día un mejor servicio, no sólo en Baja California Sur, sino en todo el país”, afirmó el directivo.

Tras el paso del huracán Odile, las compañías de seguros destinaron todos los recursos posibles para optimizar el tiempo de respuesta a los afectados. “Reiteramos que el sector asegurador mantiene su compromiso con los asegurados afectados, brindando siempre la mejor atención; además, continuaremos desarrollando esquemas que permitan que cada vez más personas cuenten con los beneficios de estar asegurado”, apuntó el presidente de la asociación.