Los resultados del primer trimestre del año de ALLIANZ se han cerrado con un beneficio neto atribuible de 2.200 millones de euros, un 20,5% más que en los mismos meses del año pasado, principalmente impulsado por ganancias no operativas. Los ingresos han descendido un 6,4%, al totalizar 35.400 millones, afectado principalmente por las turbulencias en los mercados de capital. Mientras, el beneficio operativo se redujo en el mismo periodo un 3,5%, hasta 2.800 millones de euros.
Oliver Bäte, presidente de ALLIANZ, asevera que "tuvimos un fuerte comienzo de año, lo que refuerza nuestra confianza de que podremos alcanzar las perspectivas para 2016 pese al hecho de que es un año desafiante para la industria de servicios financieros". Bäte ha añadido que "pese a la volatilidad en los mercados y los bajos tipos de interés", espera un beneficio operativo para todo el año entre 10.000 y 11.000 millones de euros. En cuanto a los seguros de No Vida, el ratio combinado mejoró en 93,3% (94,6% en 2015), en gran parte debido a un menor número de reclamaciones derivadas de las catástrofes naturales. Por su parte, los seguros de Vida y Salud mejoraron el margen de rentabilidad que se elevó a 2,5% (1,5% en 2015) para el primer trimestre de 2016, "lo que refleja los esfuerzos para mejorar los productos", señala el comunicado. Desde la aseguradora también hacen hincapié en que el ratio derivado de Solvencia II se redujo al 186% a finales del primer trimestre en comparación con el 200% a finales de 2015 debido a la evolución del mercado financiero y compensado en parte por las acciones de gestión de riesgos. La disminución se debe también en parte a un tratamiento regulador modificado que afecta a la industria de seguros de Vida alemana y que entró en vigor el 1 de enero de 2016.