Según ha dado a conocer a través de su web, de forma previa a una presentación pública, que tendrá lugar esta mañana, AIG ha cerrado el segundo trimestre del año con unos ingresos netos atribuibles de 3.100 millones de dólares (2.309,5 millones de euros), lo que significa un aumento cercano al 15% respecto al mismo periodo de 2013.
El beneficio se situó en 1.800 millones (1.341 millones de euros), en gran parte consecuencia del resultado producido por la venta de ILFC, que reportó unos ingresos de 7.600 millones de dólares (5.662 millones de euros) y un beneficio después de impuestos de 1.400 millones (1.043 millones de euros). El dividendo por acción se sitúa en este periodo en 2,10 dólares -1,56 euros- (1,84 dólares -1,37 euros- en el segundo trimestre de 2013).

Su presidente y consejero delegado, Robert H. Benmosche, ha expresado su satisfacción por los “sólidos resultados” de este segundo trimestre, que “ponen de manifiesto nuestra continua disciplina y capacidad de recuperación, lo que subraya nuestro enfoque sobre la mejora de los resultados de los negocios de seguros básicos”. También resalta de este periodo “la conclusión de la venta de ILFC a AerCap, que marca nuestra decisión de no continuar con los negocios no estratégicos, y el nombramiento de Peter Hancock como próximo presidente y consejero delegado y AIG, que estoy seguro tendrá todo tipo de éxitos”. Benmosche ha remarcado asimismo “los buenos resultados de nuestro negocio de Property & Casualty, de Vida y Jubilación y de empresas. Los resultados operativos demuestran nuestro continuo progreso“.

En las principales líneas de negocio, los ingresos brutos de explotación de Property & Casualty ascendieron en dicho trimestre a 1.400 millones (1.043 millones de euros), resaltando la mejora de los resultados técnicos; y los de Vida y Jubilación se elevaron a 1.200 millones (894 millones de euros).