stormPrimer análisis Cualquier pérdida para las aseguradoras caribeñas podría conducir a una acción de calificación negativa en forma de subrevisiones, revisiones de perspectivas o reducciones de categoría

La temporada de huracanes del Atlántico está en pleno apogeo. Después de que el huracán Harvey ‘desatara’ su furia en la costa del Golfo de Texas, hace menos de dos semanas, ahora el huracán Irma ha llegado a tierra en la costa del Golfo de Texas, en la isla de Barbuda y en el norte del Caribe.

  • Irma es una de las tormentas más fuertes registradas en el Atlántico, por su tamaño y potencia, con unas condiciones climáticas muy peligrosas que podrían llegar hasta 200 millas de distancia, el grado más devastador de un huracán. Ahora se dirige hacia Islas Vírgenes y Puerto Rico, Islas Turcas y Caicos y las Bahamas, antes de golpear Florida. Por último, República Dominicana, Haití y Cuba también se espera que sufran los coletazos de esta tormenta.

    Para las compañías aseguradoras de No Vida en esta zona del Caribe, se espera que las pérdidas sean considerables, revelan un análisis de A.M. Best. “Llevará varias semanas, si no meses, determinar la extensión completa del daño y cuánto está cubierto por el seguro. Sin embargo, la mayoría de las pérdidas aseguradas pasarán a través de las reaseguradoras. El nivel neto de retención para la mayoría del reaseguro es generalmente inferior al 10% del capital social. Los límites de reaseguro son también lo suficientemente altos como para cubrir pérdidas muy por encima de todo lo que se haya experimentado en el pasado”, recuerda la agencia.

    Sin embargo, Irma no es solo una típica tormenta y dependiendo de la magnitud de los daños sufridos, las pérdidas podrían ser considerablemente mayores de lo que cualquiera podría haber previsto. Junto a esto, se espera que llegue unos días después el huracán José, “aunque el sector está preparado para reestablecer el reaseguro una vez que ocurra el primer evento”, afirma la agencia.

    La calificadora pone de relieve que la solidez financiera de estos aseguradores caribeños dependerá sin duda de la magnitud de las pérdidas sufridas, el tipo de reaseguro utilizado, los límites de reaseguro adquiridos y el apoyo de sus reaseguradoras asociadas, que siempre han sido su respaldo financiero en el pasado.

    Por ello, A. M. Best monitoreará y evaluará el impacto financiero del huracán Irma en las entidades mejor valoradas con operaciones significativas en los territorios afectados, proporcionando actualizaciones sobre calificaciones según sea necesario. “Cualquier pérdida material de Irma podría conducir potencialmente a acción de calificación negativa en forma de subrevisiones, revisiones de perspectivas o reducciones de categoría”, concluye.